Desde el sentir y pensar de las mujeres en la tierra de la eterna primavera
lunes, 3 de agosto de 2015
domingo, 26 de abril de 2015
"El feminismo no muerde"
"El feminismo no muerde"
Consideramos importante seguir el pensamiento de la Dra. Lagarde y todo lo que nos viene aportando al pensamiento feminista.
Acá compartimos el artículo de Danae Vilchez publicado en El Confidencial el pasado mes de Marzo.
Consideramos importante seguir el pensamiento de la Dra. Lagarde y todo lo que nos viene aportando al pensamiento feminista.
Acá compartimos el artículo de Danae Vilchez publicado en El Confidencial el pasado mes de Marzo.
sábado, 7 de marzo de 2015
martes, 10 de febrero de 2015
jueves, 23 de octubre de 2014
Reseña XVII Jornadas Mujeres y Teología 2014: “Hacia una teo-ética feminista para generar cambios”
Los días 26 y 27 de septiembre de 2014 recién pasados, en el Centro Mariápolis
de la ciudad de Guatemala, se realizaron las XVII Jornadas Mujeres y Teología,
bajo el lema “Hacia una teo-ética
feminista para generar cambios”. Este recinto se ha engalanado una vez más,
pues cada año el Núcleo Mujeres y Teología convoca a muchas y muchos buscadores
de sabiduría provenientes de distintos lugares y nacionalidades. En esta
ocasión, se contó con la brillante participación de la Dra. Mary E. Hunt
especialista en Teología Fundamental, quien de manera amplia compartió cuatro
valiosas ponencias donde expuso diversas claves que componen el entramado de
una propuesta teo-ética feminista, a fin de generar cambios desde una verdadera
justicia que conduzca hacia la creación de la paz.
En la primera ponencia titulada “Género,
Sexualidad y religión: Un panorama en el siglo XXI”, Mary Hunt explicó que la
teología feminista surge como una manera de enfrentar las estructuras injustas
para intentar romperlas. Además de
abordar el aporte del trabajo feminista en la religión de los últimos 50 años, profundizó
la comprensión de género, sexualidad y religión, enfatizando que debiesen
tomarse en cuenta para realizar los cambios sustanciales en los diversos
ámbitos sociales, económicos y religiosos, que lleven a una transformación.
En la segunda ponencia “Religión y
Justicia en la teo-ética feminista contemporánea” expuso la necesidad de analizar
las raíces de la opresión que se encuentran inmersas en las teo-éticas
heredadas, mismas que funcionan como brújulas morales y que han contribuido al
embate de la injusticia sobre la vida de las mujeres oprimidas y castigadas por
su género; a quienes también se les considera diferentes y desiguales. Por lo
que animó a dar un significativo salto ético de cara a la justicia. Desde un
enfoque feminista y queer (lo diferente,
extraño y considerado transgresor), invita a pensar nuevas formas acerca de las
relaciones, la familia y las comunidades, que permitan el desarrollo de
criterios para ser agentes de su propia moralidad. El cambio es posible desde una apertura a la
intuición espiritual, en la búsqueda de una energía renovable de las religiones
sin marcas imperialistas, donde sea posible la belleza más que el sufrimiento.
Alentó sobre todo a ir en busca de los sueños, más allá de los miedos y
trabajar responsablemente para hacerlos realidad.
En la tercera ponencia “Recursos
teológicos feministas para la paz”, la expositora compartió algunas
herramientas feministas que podrían ser útiles para afrontar los conflictos
sociales que se atraviesan en la actualidad y a la vez útiles en la creación de
la paz. Temas como el análisis del poder, el pluralismo, la opción por las
personas marginadas, así también la ética imaginativa. Estos, son elementos
clave para dirigir la brújula moral hacia la justicia. Los problemas
aparentemente imposibles de solucionar se pueden abordar a través de una actividad
imaginativa, que permita avanzar por encima de las ideologías y de los
parámetros arraigados, donde el bienestar sea la prioridad. El abordaje de la
reflexión sobre la violencia, la disparidad económica, el ecocidio, y el poder, demanda
justicia; exige pensar en nuevas imágenes y símbolos que sean congruentes con
la paz.
En la última ponencia, “Crear
organizaciones, formar redes: Alianzas feministas para el cambio social”, Mary
Hunt resaltó la importancia de dichas acciones para desarrollar el trabajo por
la justicia, así como la resistencia ante el sistema kyrialcal (señorío que se
impone sobre otros, otras) que no acepta cambios, especialmente hacia el
bienestar de las mujeres. Es entonces que anima a fomentar la capacidad
creadora y propone algunos elementos fundamentales, además, pistas prácticas
para aprender a nombrar y afrontar los propios problemas en sus contextos.
Concluye que “no hay respuestas correctas” pero sí muchos y variados enfoques
que harán que cada grupo involucrado pueda contribuir al esperado cambio
social.
Otra expresión importante fue la presentación de la reseña histórica del
Núcleo Mujeres y Teología en ocasión del arribo al XX aniversario de trabajo en
favor de la teología feminista en Guatemala.
Aparecieron las imágenes y los nombres de las ponentes invitadas, que a
lo largo de este tiempo han sustentado el entretejido de la sabiduría desde la
valiosa participación, hasta hoy, las XVII Jornadas Mujeres y Teología.
Fue un espacio propicio para compartir los sueños y esperanzas en
diversos momentos. Las y los participantes pudieron expresar sus sueños y
esperanzas en diversos momentos. Con palabras, gestos y flores, al compás de la
música en ritos y danzas, nos acercaron a la plegaria, como a la risa y al
apretado abrazo. En estas Jornadas, durante estos dos días aprobamos por unanimidad
soñar juntas y juntos nuevas posibilidades de vida.
Autora: Lubia De Leon, integrante del Núcleo.
viernes, 29 de agosto de 2014
“Los poderes ocultos”
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NUESTRAS REFLEXIONES
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08-14
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![]() |
| Maite Menor Esteve(*) |
Desde hace 5000
años el poder androcrático[1] tomó las riendas de la
historia, y desde entonces hasta nuestros días, los “poderes ocultos” que hay
detrás y debajo de las conductas, planes, acciones y programas de todo tipo,
invaden nuestro mundo.
Vivimos en un mundo
donde la ambición no tiene límites, a costa de seres humanos. Conflicto de
Israel y Palestina, Irak, Siria, Ucrania, crisis económicas por corrupción, y
ahora la epidemia del Ébola que se ceba en países y grupos de por sí frágiles y
vulnerables como Sierra Leona, Guinea, Liberia. ¿Será posible que el drama del
Ébola pueda convertirse en un negocio, como se convirtió la Gripe A hace unos
años? ¿Habrá personas que pondrán ahora su producto para que las
administraciones públicas lo compren en masa y ganen millones, como ocurrió con
la “vacuna de la gripe A”?
El informe sobre el
Desarrollo Humano del 2013, plantea unos desafíos para los próximos años, entre
ellos erradicación de la pobreza, cambio climático, la paz y la seguridad.
Expresa, también, cómo las crisis de los últimos años han arruinado y
empobrecido la vida de tantas personas, los ejemplos de esto son bien evidentes.
¿Es este el mundo que queremos? ¿Quiénes manejan y mueven los hilos para que
este mundo siga a diferentes velocidades y niveles? ¿Quiénes ostentan el poder?
¿Qué pasaría si hubiera más mujeres que estuvieran en los lugares donde se
toman las grandes decisiones? ¿Habría otro ethos en el mundo?
Según Humberto Maturana[2], “la educación basada en
la cultura matrística que recibe el niño en su infancia, está fundada en
el respeto, la cooperación, la legitimidad del otro, en la participación, en el
compartir, en la resolución de los conflictos a través de la conversación. En
la vida adulta debemos negar todos estos valores, pues encontramos una cultura
opuesta: la cultura patriarcal, fundada en la competencia, en la apariencia, en
la negación del otro, en la lucha, en la guerra, en la mentira”[3].
Me parece increíble
que en una cultura que decimos ser de conciencia de los derechos humanos, se
estén dando tantas situaciones que violan, degradan, oprimen y vejan,
sistemáticamente los derechos de tantas mujeres en el planeta y de algunos
hombres. Las mujeres siempre llevan la peor parte, y en los conflictos bélicos,
son usadas como arma de guerra: violación, secuestro, etc.
Me impresiona
pensar que más de la mitad de la humanidad vive en esta situación. Me viene, en
este momento la imagen del iceberg en el que el poder que se ve es la punta del
mismo pero por debajo, existe un poder oculto que además es tirano, dominador,
agresivo y violento.
Urgentemente,
necesitamos un ethos más “femenino”. Necesitamos que esa mitad de la humanidad
que está sometida, emerja y tome las riendas para que nuestro mundo pueda
encontrar el rumbo que le lleve a la justicia, solidaridad, sororidad, a la
resolución de conflictos mediante el diálogo y la negociación, en el que las
partes implicadas ganen, y no gane una a costa de la otra. Necesitamos una
“democracia radical”, como dice Elisabeth Shüssler Fiorenza, para que las
relaciones entre los hombres y mujeres, sean de respeto, libertad, autonomía, y
donde cada uno y cada una, pueda ser él y ella misma. Donde el dinero y la
ambición no tengan cabida, porque la persona es el centro de la historia.
Necesitamos
urgentemente, un reemplazo positivo para los mitos e imágenes que, por tanto
tiempo, han falseado nuestras relaciones humanas y las relaciones de poder
entre personas y países. Necesitamos cambiar la competencia y la confrontación
por la cooperación, el individualismo por el amor, la relación de ayuda y la
compasión. Necesitamos cambiar la explotación y conquista de la naturaleza, por
el equilibrio y la armonía con ella. Necesitamos crear una convivencia basada
en el respeto, en la colaboración, en la conciencia ecológica y en la
responsabilidad social. Necesitamos un ethos más “femenino”.
Necesitamos
descubrir otra manera de hacer las cosas, otra manera de ejercer el poder como
servicio al bien común, priorizando por los grupos más vulnerables como las
mujeres y los niños. Relaciones más respetuosas entre nosotras y nosotros,
entre países y con la Naturaleza. ¿Será posible que empecemos, las que estamos
convencidas de esta urgencia de un ethos más femenino, a dar los primeros
pasos?
[1]
Supremacía de los hombres en la sociedad
[2]
Biólogo chileno, doctor en Biología por
la universidad de Harvard (Ph. D.) Doctor Honoris Causa, Universidad de Bruselas, Bélgica. Es fundador y
colaborador del Instituto Matríztico de Santiago de Chile (www.matriztica.cl).
Profesor del Departamento de Biología de la Universidad de Chile.
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