viernes, 14 de agosto de 2026

Proyecto para Niñas y Adolescentes de Guatemala: “Educar en valores, derechos y autocuidado”

Haciendo un poco de historia… 

La Constitución Política de la República de Guatemala reconoce, en su artículo 4, los principios de igualdad entre hombres y mujeres y no discriminación. En su artículo 51, la norma suprema establece el deber del Estado de proteger la salud de la niñez y adolescencia

La Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia, Decreto 27-2003, reconoce, entre otros derechos, el de la educación integral (artículo 36). El Estado de Guatemala ratificó en 1990 la Convención sobre los Derechos del Niño, que incluye, dentro de sus disposiciones, la obligación de adoptar medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger a la niñez contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual (artículo 19.1), así como garantizar su derecho a la salud (artículo 24) y educación (artículo 28), orientada esta última a inculcar el respeto a los derechos humanos y asumir una vida responsable (artículo 29).

Constituye, también, uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible -ODS-, a los que se han comprometido los Estados, procurar la igualdad de género (objetivo 5), concebida como un derecho humano fundamental. En el marco de ese objetivo, la eliminación de la violencia de género es una prioridad, pues representa una de las violaciones de derechos humanos más generalizadas en el mundo actual.

No obstante, en Guatemala, la existencia de regulación, las cifras locales actuales relacionadas a embarazos en niñas y adolescentes, muertes maternas, extensión del VIH/SIDA y violencia contra las mujeres permiten advertir que los compromisos plasmados en los distintos niveles del ordenamiento jurídico no se han traducido en el goce real de los derechos reconocidos.

En el marco del seguimiento a los compromisos estales adquiridos, pese a que los órganos internacionales han reconocido avances, los informes coinciden en que la violencia contra la mujer adolescentes y niñas, sigue siendo un hecho generalizado, constituyendo el segundo delito denunciado con mayor frecuencia. Un dato concreto en relación a las niñas y adolescentes: Registros de nacimientos de madres entre 10 – 19 años – Enero a abril de Año 2026: 20.069 madres entre 15 y 19 años; 691 madres entre 10 y 14 años, además en Guatemala el embarazo en menores de 14 años es considerado violación porque no tienen edad para consentir y por ello, es delito penal; 20.760 registro total de nacimientos

La violencia contra las niñas y adolescentes, evidenciada en las diversas cifras proporcionadas, tienen su origen en la discriminación contra la mujer enraizada en la sociedad guatemalteca. Frente al grave panorama local, el papel de la educación es fundamental en la transformación de la realidad de violencia que se vive en el país, y de la que son víctimas numerosas niñas, adolescentes y mujeres.

Desde el Núcleo nos planteamos la urgencia y necesidad de asumir un compromiso más concreto en relación a la erradicación de la violencia contra niñas y adolescentes. Y ahí nació el Proyecto: Educación en valores, derechos y autocuidado.

Nuestros objetivos son impulsar un proceso de formación integral que permita, desde una educación temprana, cambios en los patrones socioculturales existentes que promueva el desarrollo integral de las niñas y adolescentes pertenecientes a los grupos y zonas vulnerables de la ciudad de Guatemala.

Queremos que crean y sientan que tienen derecho a ser ellas mismas y ser felices. Desde la fe y la segura presencia de la Divina Sabiduría en cada persona, sabemos que ese es el Proyecto de Di*s para cada una de nosotras.

Hemos trabajado en este proyecto desde el año 2023 hasta la fecha y seguimos haciéndolo. Hemos entrado en contacto con grupos de adolescentes y niñas pertenecientes a sectores marginales y vulnerables en poblaciones de Puente Belice, Colonia El Limón, en las zonas 16, 6, y 18 de la capital.

Nuestro Proyecto consta de 8 talleres donde sus contenidos corresponden a temas como la familia, la cultura, la importancia de crecer en autoestima y valores de respeto, integridad, el autocuidado que parte del conocimiento del propio cuerpo, la violencia de género y herramientas concretas para evitar embarazos no deseados. También trabajamos la propia legislación referida al tema de la violencia. Y este año hemos incluido el cuidado del planeta para ir generando conciencia sobre la importancia del respeto a toda forma de vida en el planeta. Además, hemos realizado cinco sesiones de Defensa Personal, con una profesora de Artes Marciales. Forma parte del autocuidado.

Está siendo una experiencia muy positiva para todo el equipo de trabajo y creemos que también las adolescentes y niñas lo creen así, la ven gratificante positiva y necesaria y es un tiempo de aprendizaje para ellas sobre estos temas poco trabajados y dialogados, no solo en los centros escolares, sino en las propias familias. Todas aprendemos de todas.

Pero lo más importante es la experiencia profunda y emocional vivida entre todas. Se percibe la necesidad de las adolescentes y sobre todo las niñas, de ser escuchadas, comprendidas en su fragilidad y vulnerabilidad, queridas, abrazadas y reconocidas en su realidad de hoy. Y los abrazos van y vienen generando un círculo afectivo que nos envuelve a todas. Se ha promovido un espacio seguro y de respeto, donde cada una de nosotras puede ser ella misma, en la confianza de poder compartir y buscar respuestas a cada problemática que sufren, tanto al interior de sus familias, como en su entorno social.

Creemos en ellas, apoyamos su sueños, proyectos y esperanzas. Acompañamos, en la medida de lo posible, sus procesos de crecimiento y maduración personal. Valoramos sus esfuerzos, sus avances y seguimos con ellas en sus dificultades. Pero todo es caminar hacia adelante. Saben que no están solas. Saben que pueden, si quieren, contar con nosotras. Unas y otras formamos parte de la vida de todas.

Y estamos conscientes de que “muchas pequeñas gentes, en muchos pequeños lugares, haciendo muchas pequeñas cosas, pueden cambiar el mundo (Eduardo Galeano).

Chus Laveda
Núcleo Mujeres y Teología 



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