Así se hizo presente Núcleo Mujeres y Teología en la marcha del pasado 8 de marzo, en el día en que se conmemoran las luchas de todas las Mujeres por un mundo más justo. Estamos juntas en este caminar hacia la libertad. ¡Adelante compañeras, que no se apaguen nunca nuestras voces!
Desde el sentir y pensar de las mujeres en la tierra de la eterna primavera
viernes, 10 de marzo de 2017
viernes, 3 de marzo de 2017
II Encuentro Entre Nos-Otras feministas y feminismos hoy
Los días 21, 22, 23 y 24 de febrero, nos unimos al II
Encuentro Entre Nos-Otras feministas y feminismos hoy, realizado en el Centro
Cultural de España en Guatemala. El Encuentro representó un espacio abierto
para compartir diversidad y debatir sobre cuestiones de nuestras vidas y las limitaciones
que el orden patriarcal impone sobre el sentir, pensar y hacer de las mujeres.
Por parte del Núcleo Mujeres y Teología de Guatemala
participaron como ponentes en la mesa de “Teología Feminista”, las compañeras Lubia
De León, María Sol Puente y Lilian Vega. Ellas compartieron interesantes reflexiones
en relación a los nudos en los que la participación religiosa de las mujeres se
ve menguada o empañada en el quehacer
teológico.
Durante el desarrollo del Encuentro nos reunimos con diversos
colectivos de mujeres para intercambiar conocimientos, reflexiones y utopías en
la búsqueda de una vida plena. Al finalizar se hizo la denuncia conjunta de la
violencia mediática y sistematizada en contra de las mujeres en todos los espacios,
incluido el teológico-religioso y nos sumamos a esta lucha por los derechos de
las mujeres, su reconocimiento y paridad en la inclusión de un mundo justo.
jueves, 22 de diciembre de 2016
Un saludo de Navidad
Agradecemos la oportunidad de compartir con ustedes este 2016.
Deseamos que la luz Divina les ilumine, y les conceda paz y armonía.
Nuestro sincero saludo a través de un abrazo sororal.
lunes, 24 de octubre de 2016
RESEÑA XIX JORNADAS MUJERES Y TEOLOGÍA 2016
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| Dras: Geraldina Céspedes y Lucia Ramón Carbonel |
En esta ocasión, se contó con la participación de
varias mujeres de diferentes regiones del país y Centroamérica. Desde los rituales,
la música, los videos, los cuchicheos, el coloquio y los espacios de
reflexión feminista, las mujeres tomaron sus propias palabras tantas veces
ignoradas en el sistema patriarcal.
Lucía Ramón compartió cinco valiosas ponencias que
invitan a hacer reflexiones y relecturas que propicien relaciones de igualdad y
un movimiento de resistencia en busca de dignificación humana.
El día viernes, utilizando la metodología Ver Juzgar y Actuar, la ponente expuso tres
de sus reflexiones iniciando con “Una lectura de la crisis ecológica en
perspectiva cristiana, verde y violeta”. Este tema planteó la necesidad de no desentendernos de la crisis
ecológica, que tiene que ver con las mujeres porque somos parte damnificada
pero también parte de la solución. Representó una invitación a ser capaces de
ver la realidad y hacernos cargo de revertir el proceso de “descreación” al que
ha llevado el sistema patriarcal, apostando por espiritualidades de emancipación
frente a los espiritualismos nihilistas y de evasión. Formuló como nuevo
paradigma el Ecofeminismo que intenta abordar y responder de forma creativa
y radicalmente inclusiva, a los grandes problemas que afrontamos como el
hambre, la pobreza, la desigualdad, la violencia y la devastación ecológica.
La segunda reflexión “Legitimación
teológica de un orden socioeconómico depredador y excluyente: el paradigma de
la dominación” permitió cuestionar las imágenes androcéntricas y masculinas
que representan a Dios omnipotente, todopoderoso, y que ha
constituido el canon simbólico en la humanidad. Estas imágenes influyen en los
comportamientos sociales manifestándose como poder impositivo sobre los demás.
El Ecofeminismo propone replantear estas imágenes de Dios insertas en la Biblia
y la Tradición desde la mirada de las mujeres para redescubrir al Dios de
Jesús, un Dios con nosotros y nosotras que propicia el empoderamiento. Es necesario transformar nuestra imagen del
Dios patriarcal a un Dios que es padre-madre, que se preocupa por sus criaturas
para practicar la justicia y eco-justicia a fin de que todas y todos tengan
una vida digna.
En la tercera ponencia
Lucía invitó a “Releer la vida cristiana desde el paradigma de la inhabitación
y la interdependencia. Bendición cuidado y justicia.” Esta reflexión
enfatiza la necesidad de la cooperación humana para que Dios actúe y se haga
presente en cada hombre y en cada mujer, llamando a dar lo mejor de sí y
resistiendo contra la injusticia. Es la
Divina Ruáh quien impulsa, alienta,
capacita y respeta nuestra autonomía. “El
Espíritu Santo-Sofía nos llama a derribar todos los muros de división que nos
separan, a combatir la cultura de la muerte, a luchar por nuestra vida en esta tierra
en solidaridad con todos los seres vivientes, promoviendo la justicia, la paz y
la integridad de la Creación”.
El día sábado, se
continuó la reflexión teológica con el tema “claves para una espiritualidad
cristiana de la compasión creativa”, propuestas que surgen del paradigma de
la creación a partir del amor y la bendición, pues Dios nos ha creado con amor
y con libertad; está presente en la toda la creación y se goza con ella. “La espiritualidad nos recuerda que todos
provenimos de la misma fuente de vida, Dios, y que todos los hilos de nuestras
vidas están interrelacionados y que esa interconexión y esa interdependencia es
una riqueza y una bendición”.
Por la tarde se expuso la última ponencia “Hacia
una ética política y una ecosofía para una vida buena para todos empezando por
las últimas”, que
propone la vivencia de una espiritualidad que nos capacita para la indignación
ante la injusticia del empobrecimiento de millones de personas y eliminar la
indiferencia, desarrollando la creatividad para lograr mejores condiciones de
vida. Es preciso recordar y tener presente que somos propiedad de la tierra y
no al revés, somos huéspedes y anfitriones, donde los últimos son los recién llegados
a quienes se les debe facilitar el acceso de todos los bienes cósmicos. La
justicia contempla la vía a la información, al trabajo decente y al legítimo
poder para empoderar.
Además de la temática tan enriquecedora, se invitó a
vivir dos espacios de reflexión feminista donde las y los asistentes tuvieron
la oportunidad de compartir los temas: la
violencia y la violación: un arma de sometimiento y poder, facilitado por
Victoria Novoa y una espiritualidad para vivir con encanto, a cargo de Geraldina
Céspedes.
Finalizó este precioso
encuentro entre agradecimientos, ritos, danzas, abrazos y oraciones que
expresaron el gozo de la bendición compartida.
domingo, 7 de agosto de 2016
Nunca se mencionó mi nombre
NUESTRAS
REFLEXIONES Julio 2016
Espacio de promoción y reflexión teológica feminista
Espacio de promoción y reflexión teológica feminista
_____________________________________
En esta ocasión ofrecemos un recurso de la escritura
creativa,
para la reflexión dentro de la Teología
Feminista,
desde
la relectura bíblica y
la hermenéutica de la sospecha.
Del
texto del N.T. en Marcos. 7:24-30
Por Lilian Haydee Vega Ortiz
Para ti, en cualquier
lugar que te encuentres
¡También
tú y yo somos parte del proyecto de Dios! ¡Yo hablé con Jesús de Nazaret,
créeme! Aunque cuando lo he contado,
algunas personas han preguntado esto: ¿Cómo es que dejaste que ese tal Jesús te
tratara como perrillo? Otra dijo: ¡Que! ¿Jesús también hacía bromas? Y ¿cómo
pudo hablar contigo… siendo una mujer… sirofenicia? ¡Hasta me recordaron que
era pagana! De verdad, me sentía
vulnerada y tenía gran necesidad, mi
niña estaba enferma. Y la gente me decía que tenía un espíritu inmundo, cuando
su cuerpo se movía sin control, muchas veces, y sus ojos como que se salían de
sus órbitas, y, ciertamente no sabía qué hacer, yo no sabía a quién acudir. ¡Cuántos
años de esconderla, protegiéndola del vecindario para que no nos apedrearan!
Pero,
eso ya pasó, hoy quiero contarte sobre mi encuentro con Jesús: Yo solo había
escuchado hablar de él, de sus milagros, pero como yo no podía ir a Galilea, a
Decápolis o por donde él caminaba con
sus discípulos, ¿sabes? él vino hasta aquí, a esta tierra. Yo estaba en el
campo cuando lo supe, e inmediatamente dejé mi tarea para buscarle. Aunque te
parezca increíble vino a tierra de gentiles. ¡Él siendo judío!
Y me escabullí entre los que lo
entraban a una casa y fui directamente hacia él y le clamé con toda mi alma,
que sanara a mi niña. Le pedí con todas mis fuerzas, pues la angustia y el
dolor se desbordó en mi voz. Supe que mi irrupción no
fue agradable, pero era mi oportunidad, él vino a mi pueblo. ¡Ah! Imagina…Había entrado una mujer, de un
pueblo gentil, una mujer impura y con todo,
sudorosa… Iba con el manto cayéndose entre mis pies, por la prisa de
llegar hasta él. Sin percatarme de la puerta estaba dentro con el Maestro...y
todo pasó tan rápido, cuando algunos de los discípulos se quejaron y pidieron
que me atendiera, creo que todos estaban cansados. La verdad, a la primera
súplica no tuve respuesta, pero me llené de valor e insistí. Luego él me
sorprendió cuando dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque no está
bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos. Bueno, eso yo lo sabía, aunque no esperaba que Jesús lo enfocara en
ese momento. Esto, pues, aunque suene
áspero, Jesús probablemente lo citó así como un refrán popular, pero también creí
que de forma irónica me estaba negando
lo que pedía; lo cierto, para los judíos, los perros eran considerados
animales inmundos.
Realmente
no han sido ajenas las confrontaciones entre gentiles y judíos, y Jesús me lo
recordó…Yo casi no lo creía. ¡Sentí algo desde lo profundo de mi ser, para
responderle con toda seguridad, allí en medio de todos! Porque grande era mi
necesidad y grande la fe que la acompañaba. Entonces le contesté: “Sí,
Señor; pero aun los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los
hijos”.
Luego,
sentí una paz que no puedo explicar, cuando escuche de nuevo su voz: Por esta palabra, ve; el demonio ha salido de tu hija.
Y
supe que mi niña era sana desde ese instante. Yo reconocía la prioridad de la
misión de Jesús hacia Israel pero, a pesar de eso, reclamé una extensión de la
misma para los gentiles. Yo sabía del plan que Dios había estado realizando
desde el llamamiento de Abraham en Gn. 12:1-3, me acogí a su misericordia.
También sabía que, a su tiempo extendería la Iglesia fuera de los límites.
Pero
ahora sé que mi fe creció juntamente con la prueba. Y me siento feliz de haber experimentado lo que
me decían, si calmó la tempestad ¿cómo
no iba a escuchar mi clamor? Siendo de las desposeídas, “las que comemos por
debajo de la mesa, muchas veces, esa
mitad de la humanidad”, ¡no podíamos quedarnos sin la opción sustentadora! Hoy
emocionada escribo: Desde la sanidad de mi hija Dios inició el proceso y
extendió su misericordia para responder
a mi propuesta, en la inclusión de todas y todos, de quienes se decía, no
teníamos derecho.
Más,
sé que él se congració conmigo cuando le hice mención de incluirme
en su plan, al presentarle esa nueva opción, creo que cobró vida y luz el significado de la parábola; sin estudiar
teología, la realicé, él me dio esa oportunidad. Sí, Jesús. Y me siento
privilegiada por estar en las páginas de la Biblia, en un evento donde Dios
quiso plasmar este encuentro, en el que una mujer lo persuade. El me ungió de
su gracia, de su sabiduría y humildad; me condujo a su propósito. Alcancé la
misericordia de Dios, pues a través de mi necesidad y de la tenacidad, me dio
la respuesta favorable, él pudo ser flexible; y que desde los discípulos, que
me tuvieron tan cerca y todos cuanto han conocido esto, conozcan del mensaje de
Salvación, que es inclusivo y nunca exclusivo, es de vida, no de muerte, de
misericordia.
Ese
encuentro me mostró que Dios está en lo cercano y desde las personas desvalidas
muestra su grandeza.
Nunca se mencionó mi nombre. Creo que hay un propósito y es el de adoptar el tuyo.
(Esta es la carta que mi madre dejó
como testimonio del diálogo con Jesús: Mi salud se extendió al proyecto de vida
digna para toda la humanidad).
Lilian
Haydée Vega Ortiz
viernes, 10 de junio de 2016
Mujeres y Madre Tierra urgen nuevas relaciones
NUESTRAS REFLEXIONES, JUNIO 2016
Espacio de promoción y
reflexión teológica feminista
Hace poco, oía de una teóloga que para producir reflexión teológica, había que mirar primero la realidad que nos rodea y desde
ahí, dejar que nos fluyera lo que llevamos dentro. Desde entonces, creo que
miro con otros ojos, tal vez más escrutadores, lo que pasa a mi alrededor,
tanto próximo como lejano, ya que en la era de la globalización, lo que ocurre
en un lugar del planeta en minutos, recorre el ancho mundo.
Y mirando la realidad me pregunto: ¿Qué tienen en común las
mujeres y la madre tierra? Y ciertamente, tienen muchas cosas en común. Por citar algunas cosas, generan vida, cuidan,
procuran el alimento y nutren, metabolizan y absorben elementos dañinos para el
bien común, tienen fortaleza, creatividad, resistencia y se levantan de las
adversidades, etc.
Pero también tienen en común,
la subordinación y el sometimiento que padecen, la persecución, la violación de
sus cuerpos, la agresión constante y permanente, la enajenación de sus riquezas,
el control de sus vidas y la muerte, incitado por la cultura patriarcal.
Todos los días, en medios y redes sociales, a
lo largo del mundo, se escuchan noticias que horrorizan y escandalizan en
Guatemala, América Latina, África y en el resto del mundo, hay violación de
mujeres y asesinatos, violación de niñas y adolescentes, algunos de ellos
aprobados y consentidos por las leyes de los países, como por ejemplo en México,
que en tres Estados han aprobado una ley, por la que el violador de una menor se
libra de la cárcel si se casa con la víctima[1]. O en algunos países
musulmanes donde se permite el matrimonio con niñas de 8 años de edad.
Marcela Lagarde decía que “Hemos sido educados para
despreciar a las mujeres”[2]. Añadiría
también, que hemos sido educados para despreciar y dominar el Planeta Tierra, el
medio ambiente que nos sustenta y por el cual, vivimos. ¿Estaremos cayendo en
un exterminio lento pero progresivo? ¿Qué necesitaremos para caer en la cuenta y
tomar conciencia de que el cambio climático no es una broma?
El
patriarcado niega los derechos de las mujeres y de la tierra a través de la
obediencia, el sometimiento y la violencia. Violencia contra las mujeres y contra la madre tierra, a través de la explotación
desmedida de sus recursos naturales, deforestación masiva de zonas boscosas, contaminación
de mares y ríos, sobreexplotación de la tierra, alteración genética de sus
semillas, etc.
El patriarcado genera dominación, discriminación, sumisión, subordinación
y control, a través de la fuerza y la violencia. Por eso necesitamos con urgencia
otra manera de relacionarnos entre los seres humanos y con la naturaleza. Un
estilo de relación basado en el respeto a la dignidad de la persona, el
reconocimiento del otro y la otra como sujeto de derechos, necesitamos una
relación sustentada en la libertad, la igualdad, la justicia, la
responsabilidad, la solidaridad y la búsqueda del bien común. Y este estilo de
relación también con el planeta tierra respetando sus derechos y agradeciendo su sabiduría en generar vida y
vida abundante para todos y todas.
¿Quién
quiere dar el primer paso en este nuevo cambio de relaciones? Es tarea de todas
y de cada una, no podemos esperar a que lo hagan otras, el futuro de la
humanidad está en nuestras manos y en la acción cotidiana de nuestras vidas.
Maite
Menor Esteve
Junio
2016
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