sábado, 15 de marzo de 2014

Medios de Comunicación social por la igualdad las mujeres


        

  NUESTRAS REFLEXIONES


03-14
María Concepcion Vallecillo(1)

“Igualdad para las mujeres: progreso para tod@s”  
 es el lema propuesto por la ONU para celebrar el día internacional de las mujeres en este año 2014. Pregunté a algunas y algunos, de mi equipo de trabajo y de otros ambientes sensibles a las luchas de las mujeres, si conocían el significado de la celebración 8 de Marzo como día internacional de la mujer, y las respuestas fueron variadas y alguna poco acertadas. Luego insistí en preguntar si conocían  el lema de la ONU propuesto para el 2014, y las respuestas que escuche de tod@s  fue un no.
Las respuestas obtenidas  me llevaron a reflexionar sobre el papel que juegan los medios de comunicación para informar y generar opinión sobre tópicos determinados, especialmente el tema de las mujeres. Los medios de comunicación social tienen una gran responsabilidad, ellos contribuyen de manera impactante sobre la configuración del pensamiento colectivo y de los estereotipos acerca de las mujeres influyendo sustancialmente sobre los patrones de comportamiento entre y hacia las mujeres.
En cuanto al tema de publicidad y comunicación no tengo mucha experiencia, pero  hay dos cosas que quisiera señalar; una es la dimensión persuasiva e influyente de los medios de comunicación y la publicidad; y la otra, el carácter masivo que tienen especialmente hoy las llamadas redes sociales al alcance de much@s.
La dimensión persuasiva de las campañas publicitarias a través de los medios sociales de comunicación se refiere a la clara intención de estos, de generar cambios en el pensamiento, las creencias, actitudes y conductas de los destinatarias hacia un determinado tópico. Esto se hace evidente en las campañas políticas en donde se invierten grandes sumas de dinero para cuidar y vender una imagen ante los posibles votantes.
El otro aspecto al que me quiero referir es a la dimensión masiva de los medios. La comunicación y publicidad llega a tod@s a través de la radio, la televisión, sendas vallas publicitarias a lo largo del camino, está en nuestro teléfono móvil, en las redes sociales, los mensajes de texto, en nuestro correo electrónico etc. Se introduce afectando la vista, oído, incluso el tacto de miles y miles de destinatari@s.
En los últimos años los grupos feministas y de lucha por los derechos de las mujeres han alcanzado logros, permitiendo visibilizar el papel de las mujeres y su contribución en diferentes campos de la vida. Cada vez más la celebración del día internacional de la mujeres se presenta como ocasión propicia para la reflexión sobre los avances y conquistas y lo que queda por hacer en materia de derechos, oportunidades y tratos de igualdad para las mujeres.  Es innegable  la contribución que los medios de comunicación han dado para expandir esta lucha y logros
Paralelo a esto hay gran despliegue de comunicación y publicidad con fines comerciales que subrayan en las mujeres sus dotes femeninas corporales en menoscabo de sus capacidades intelectuales, su creatividad y más aun su capacidad de generar espacios habitables. Es fácil ir por la calle y encontrar sendas vallas propagandísticas que utilizan la figura femenina semi desnuda para vender automóviles, promocionar una bebida alcohólica, un nuevo desodorante, una toalla sanitaria o una crema vaginal para las “jovencitas bien portadas”. Estas campañas solo refuerzan una visión utilitarista sobre la mujer, que es vista como objeto de placer.
Más diversidad encontramos en las redes sociales de comunicación, donde publican todo tipo de ideas sobre el día de la mujer. Imágenes que van desde los  ramos de rosas rojas, pasando por mensajes religiosos sobre las mujeres que acentúan sus dotes de mujer virtuosa, hacendosas amas de casa, o las mujeres que reclaman el derecho sobre sus cuerpos, las denuncias contra el patriarcado, el machismo, la violencia de género, la igualdad de oportunidades. Constatamos  que las posturas y acciones son de lo más variopintas.
Y para terminar mi reflexión  me referiré a una anécdota. Hace algunos años una compañera me dijo: “Que rico se siente participar en estos talleres feminista, donde se habla acerca de las maniobras del patriarcado y todas las formas de opresión impuestas a las mujeres, Aquí podemos hablar en voz alta sobre nuestros derechos pero… en estos talleres participamos un número reducido de mujeres y  solo duran cuatro horas, luego regresamos a nuestras casas y volvemos a ser las hacendosas amas de casa, cuidadora del esposo y  los hijos; continuamos siendo “sumisas devotas e invisibles”.
Mucha razón tiene mi amiga pues la cultura patriarcado ha introyectado en nuestra conciencia arquetípica y colectiva unos patrones y dioses primordiales a los que mujeres y hombres nos doblegamos una y otra vez. Así ordenamos  nuestras energías, la casa y nuestra vida misma,  rindiendo culto a unas deidades que nos oprimen, y más aún invisibiliza todo el aporte  que como mujeres damos  para parir  tiempos  mejores y espacios habitables. Los talleres feministas de reflexión grupal permiten el despertar de las mujeres, pero seguimos lamentando que los medios sociales de comunicación y las campañas publicitarias refuerzan patrones patriarcales y machistas y hacen que el trabajo por la igualdad parezca la inmensa roca de Sísifo que empujamos y cuando  creemos haber llegado a la cima nuestro esfuerzo cae de rodada.
Con el debido respeto a la libertad de expresión y a la generación del libre pensamiento, proclamo a toda voz la urgencia para acabar con el lenguaje sexista, machista y patriarcal que está presente en nuestros medios de comunicación y en la publicidad que bombardea a diario nuestro sentidos y cuyo impacto se evidencia en nuestras formas de relacionarnos. Queremos medios de comunicación social, redes y vallas publicitarias que proclamen “Igualdad para las mujeres: progreso para tod@s”.
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[1] Ma.C. Vallecillo. Nicaragüense, teóloga y médica, con maestría en salud pública es miembro del Núcleo de Mujeres y Teología en Guatemala.