martes, 18 de diciembre de 2018


¡Bendito sea El que viene!


Bendito sea El que viene y nos trae la esperanza.
Bendito sea El que viene y nos hace niños y niñas otra vez.
Bendito sea El que viene y nos
libera del espejo, donde nos miramos, como narcisos avergonzados de todo, y, en última instancia, de nosotros mismos.  Bendito sea El que viene y renueva nuestro interior. 
Bendito sea El que viene y transforma nuestras vidas en un pozo de alegría. 
Bendito sea El que viene anunciando utopías que siempre escandalizan a los sabios y fariseos.  
Alabado sea el escándalo de la cuna de Belén, señal de pobreza y vulnerabilidad y, sin embargo, crucial y revolucionario. Dios que se hace humano. Dios-ser humano-niño-niña, envuelto en trapos. Paradójica contradicción. 
Oh, Tú, niño bendito, ayúdanos a no domesticar este santo escándalo. 
                             (Tea Frigério – Brasil – Traducido y adaptado por Hna. Alzira Munhoz)